Julio Loras Zaera

fortanete

Profesor Francho de Fortanete A la luz de la ciencia. Biología y asuntos humanos

Padres y padrastros de la ciencia antropológica: (1) Lewis Henry Morgan y los iroqueses

De los cuatro personajes de que voy a tratar, considero a dos, Lewis H. Morgan y Edward B. Tylor los verdaderos e indiscutibles padres de la antropología científica. De los otros dos, aunque Frazer es considerado otro padre, yo lo considero un padrastro, porque me parece que su única aportación interesante es al folklore, siendo sus comparaciones entre mitos pura especulación, a veces traída por los pelos. El otro, Bachofen, sin ser antropólogo ni dedicarse a la antropología, con su estudio de la religión de la Antigüedad y de los datos arqueológicos, reveló que el poder masculino no había sido siempre igual de fuerte. Incluso concluyó que en los inicios había dominado el matriarcado.

Lewis H. Morgan nació en el estado de Nueva York en 1818 y murió en 1881 en el mismo estado. Durante su infancia y su juventud, tuvo contacto con los senecas del estado y con otros grupos iroqueses de más al norte. Incluso fue reconocido formalmente como uno de los suyos. Mantuvo ese contacto toda su vida y pasó muchos años entre ellos. Estaba maravillado por su organización sociopoolítica, lo mismo que sus amigos blancos, que incluso propusieron que la Constitución recogiera varias prácticas iroquesas que eran muy democráticas.

Fruto de su convivencia con ellos, en 1851 publicó La Liga de los iroqueses, un libro cuyo texto principal ocupaba casi 500 páginas que con apéndices, ilustraciones y documentos aumentaban a más de 700. En él daba cuenta de todos los aspectos de la vida de esos pueblos, desde su organización sociopolítica confederal, la elección de los jefes por las mujeres, el papel importante de estas en la organización de los poblados y en la herencia, pasando por las expediciones guerreras y la antropofagia ritual y de guerra1 o la agricultura, hasta el parentesco y los términos del mismo.

Ese libro resulta importantísimo por estar totalmente basado en el trabajo de campo de muchos años y por ser la primera obra que da cuenta total de la vida de varios pueblos afines. Pero aún es más importante por su trabajo sobre el sistema y la terminología de parentesco, que Morgan consideró esenciales en la vida de los pueblos primitivos.

Sobre este aspecto de las costumbres, Morgan destacó que los iroqueses tenían un sistema de parentesco clasificatorio, distinto del nuestro, que distingue entre parientes directos y colaterales. En ese sistema, las hermanas de la madre también se llaman madre y los hermanos del padre se llaman padre, el incesto se producía entre hermanos o primos paralelos pero no entre primos cruzados, cuyos matrimonios se fomentaban como forma de tejer alianzas. Conjeturó que la Liga estaba organizada según los principios del parentesco. Su trabajo fue pionero en el estudio de los sistemas de parentesco, frecuentísimos en la antropología posterior. Pero su aportación no se limitó a esa descripción del parentesco iroqués, sino que esbozó una teoría. Esta teoría empezaba afirmando que los sistemas de parentesco de los pueblos son variados. A continuación, intentó una clasificación dirigida por una concepción evolucionista. En esta concepción, las sociedades pasaban por tres fases: salvajismo, barbarie y civilización los iroqueses estarían en la fase de barbarie. La primera coincidiría con las tecnologías de los cazadores-recolectores y en su subfase superior el arco y la flecha, la segunda con la de la alfarería, la ganadería y la agricultura, y la tercera con la escritura, la metalurgia del hierro, el arado y otras.

A cada fase correspondería un sistema de parentesco, un tipo de propiedad y un tipo de herencia. En cuanto a la evolución de los sistemas de parentesco relacionados con las técnicas de las diversas fases, se basó, como evolucionista predarwinista y lyelliano2, en lo que consideró fósiles culturales, prácticas y costumbres que no respondían a la sociedad presente, sino que eran restos de la sociedad pasada. Por ejemplo, los términos de parentesco de los iroqueses no se correspondían con sus estructuras familiares y debían de corresponder a una fase cultural anterior. Investigando muchas sociedades, describió la evolución de la familia como iniciada con un tipo de familia en que había promiscuidad total, al que siguió el matrimonio de grupos de hermanos con grupos de hermanas en grupo, no individuales. Luego, parejas sin cohabitación exclusiva. Más tarde, la familia patriarcal marido polígino y sometimiento a él de toda la familia. Finalmente, la familia monogámica, formada por una pareja con un vínculo exclusivo.

Además de vincular estos sistemas familiares a las diferentes etapas evolutivas, los relacionaba con la evolución del poder de las mujeres básicamente por la imposibilidad de determinar la paternidad al poder de los hombres, de la propiedad común a la propiedad privada.

No voy a hacer aquí ninguna crítica como las que le hacen los antropólogos actuales. Lo que quiero destacar son dos cosas: 1 Morgan fue el primero que se atrevió a producir teoría basada en hechos, 2 Su concepción era materialista, aspecto que, por razones que no es cuestión de mencionar ahora, una gran parte de los cultivadores de su ciencia rechazan sin discutirla en términos científicos.

La obra de Morgan, especialmente su Ancient Society,influyó mucho en la generación siguiente. Antropólogos como Leslie White o Vere Gordon Childe siguieron su estela evolucionista y materialista. Pero también tuvo eco entre sus contemporáneos. Por ejemplo, entre Karl Marx y Friedrich Engels. Se suele afirmar, por estudiosos que raramente se basan en fuentes originales, que Morgan influyó en ellos. Es falso. Si se consulta la obra de los fundadores del marxismo, se ve claramente que lo que hubo fue una estrecha coincidencia de sus llamémoslas filosofías materialistas. Cierto que Engels escribió El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado empleando amplias notas suyas y de Marx de la obra de Morgan, cuyo evolucionismo compartían los fundadores del marxismo, pero no dejó de señalar, en el prólogo, que Marx y él, al conocer su obra, se dieron cuenta de que compartían sus dos concepciones filosóficas, a las que habían llegado de manera totalmente independiente. Lo que reconocía a Morgan era que, así como ellos habían teorizado las características de la sociedad moderna, el antropólogo había teorizado las sociedades primitivas. En definitiva, en ese prólogo escribió que Morgan aplicaba el materialismo histórico a las sociedades precapitalistas.

A través del libro de Engels, los antropólogos marxistas, especialmente los de más allá del antiguo Telón de Acero, pasado el tiempo, resultaron atrapados en una teoría que, si bien fue puntera en su tiempo, hace mucho que no da cuenta de casi nada.

Agosto de 2026

1 Esto no lo observó, sino que le fue contado por los iroqueses. Hacía tiempo que habían sufrido una serie de derrotas importantes, y definitivas, y ya no se les permitían esas prácticas.

2 Lyell, en sus Principios de Geología, planteaba un evolucionismo limitado que más bien podría llamarse desarrollismo.

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