Curiosidades del Profesor Francho de Fortanete

Profesor Francho de Fortanete

El mosquito tigre


El mosquito tigre, Aedes albopictus, es un mosquito del sudeste asiático cuyas hembras, como pasa con todos los culícidos, tienen una probóscide o estilete con la que extraen sangre de vertebrados, necesaria para el desarrollo de los huevos. Debido a ello, muchos mosquitos (habría que decir muchas mosquitas) son vectores de diversas enfermedades que transmiten de uno a otro animal. El mosquito tigre es vector de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla, la chicunguña, el zika o la producida por el virus del Nilo Occidental. Aunque en el sudeste asiático solo transmite algunas de ellas. Las otras ha empezado a transmitirlas según los endemismos de las regiones a las que ha ido desplazándose. O sea, que es una especie con gran facilidad de ampliar su distribución por todo el mundo, encontrándose ahora, además de en su área de distribución inicial, en América, África y Europa. Se detectó por primera vez en España en Cataluña, en Sant Cugat del Vallès, el verano de 2004. Parece que llegó mediante la importación de neumáticos usados desde Asia, habiéndose detectado desde entonces en prácticamente toda la costa mediterránea, en paralelo a la A-7.

Lo de los neumáticos se entiende porque pueden llevar o llevan agua de lluvia o de otras procedencias en su interior, donde los mosquitos ponen los huevos y se desarrollan sus larvas, cuyo desarrollo es bastante rápido. De hecho, una de las recomendaciones que suelen dar los expertos donde este mosquito se ha detectado es la evitación de tener agua en neumáticos, cubos en los jardines, platillos de los que se ponen debajo de las macetas, botellas o cualquier recipiente donde se pueda poner.

Los expertos dicen que es muy difícil de erradicar y que seguramente solo se podrán controlar sus poblaciones. Pero ¿cómo es el mosquito tigre?

Es negro con ornamentación blanca en tórax y abdomen, patas a bandas negras y blancas y una destacada línea blanca longitudinal central en tórax y cabeza, midiendo entre 5 y 10 mm. Su criadero larvario original son huecos de árboles con un poco de agua. En otras partes, cualquier lugar con una pequeña cantidad de agua. Sus huevos pueden estar latentes y se activan en contacto con el agua. Lo más probable es que la llegada a España, si tuvo como vehículo la importación de neumáticos, dada la distancia que tuvieron que recorrer y el tiempo que debieron de tardar, se produjera de esa forma, es decir, como huevos latentes. Suele picar de día, cuando los otros culícidos están inactivos, y su picadura es muy molesta.

Como he señalado, los expertos afirman que es muy complicado erradicarlo, pero he encontrado un artículo que explica que fue erradicado de un atolón de Oceanía, el Atolón Alycia, donde como en muchos otros lugares, no era una especie autóctona. Lo firma un equipo encabezado por Kevin D. Lafferty y apareció en Biology Letters of the Royal Society el 28 de febrero del año pasado. La conclusión del artículo es que el impulso para su extinción local lo dio la eliminación de las ratas, otra especie invasora en el atolón.

El equipo rastreó con diversas clases de trampas y con encuestas a la población la presencia del mosquito. Lo hicieron antes y después de la extinción de las ratas por las campañas de desratización, realizando campañas hasta seis años después, llegando a la conclusión de que se había extinguido el mosquito tigre debido a la extinción de las ratas. Otra especie invasora de mosquito, Culex quiquefasciatus, no vio alterada su situación.

Los autores conjeturan que el mosquito tigre, en el atolón, dependía estratégicamente de las ratas, no solo por su dependencia de la sangre de las mismas, que podía ser sustituida por la de los humanos, sino también de la conducta de los roedores, que, por ejemplo, dejaban cáscaras de coco donde podía recogerse agua para la vida larvaria.

Naturalmente, que se haya erradicado el mosquito en ese lugar gracias a la eliminación de las ratas no quiere decir que se tenga que hacer lo mismo en otros lugares. Habría que conocer bien la biología del mosquito y su relación con otras especies, ver si dependía especialmente de alguna que no fuera la humana y que no fueran centrales en el ecosistema y, si se resolvía todo esto, actuar en consecuencia.

Octubre de 2019