Julio Loras Zaera

fortanete

Profesor Francho de Fortanete A la luz de la ciencia. Biología y asuntos humanos

Caracoles zurdos: capricho, curiosidad y ciencia

Una nota de la agencia Efe publicada en El Mundo el pasado 27 de agosto nos informa del hallazgo de un caracol zurdo en Nueva Zelanda. El hallazgo ha motivado una intensa campaña ambientalista muy apoyada por la revista New Zealand Geographic, que ha habilitado una dirección de correo electrónico para obtener una colaboración masiva. Dado que los caracoles zurdos (aquellos en los que los giros de la concha van en dirección antihoraria), que, por lo que dice la nota, no llegan a uno de cada 40.000 individuos, tienen sus genitales también zurdos, mientras que la inmensa mayoría de sus conespecíficos los tienen diestros, por lo que no pueden reproducirse más que entre ellos, la campaña tiene el objetivo de encontrar pareja a Ned, que es como han bautizado a ese caracol.

He admitido el término ambientalistas tal como aparece en la nota, pero creo que lo correcto sería, en este caso, hablar de animalistas. Los ambientalistas se preocupan por el ambiente y por especies que son fundamentales para él. Pocos de ellos se preocupan por especímenes concretos y por ponerles nombre. Saben que los caracoles zurdos, salvo cambios radicales en el medio, no tienen futuro evolutivo. Los animalistas, en cambio, sí que se preocupan por especímenes concretos y por su bienestar, muchas veces concebido a nuestra manera humana. Me ha llamado mucho la atención que se preocupen por el bienestar sexual de Ned. Me parece que muchos de ellos no encuentran contradictorio castrar a sus gatos, si los tienen.

Me parece que la noticia tiene muy poco interés para los aficionados a la ciencia y que su lugar adecuado no es en las secciones de ciencia, como la ha publicado El Mundo, sino en las de curiosidades. Eso es lo que no veo en la campaña de la revista neozelandesa, curiosidad. Solo veo una cierta sensiblería. ¿Qué sabrán los promotores de la campaña sobre los deseos y las ansias de un caracol?

Sin embargo, no hay mal que por bien no venga y la nota me ha permitido encontrar un artículo del 3 de junio de 2020 en Biology Letters (https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0110) firmado por Angus Davison, Philippe Thomas, Jeremy the Snail y Ciencia Ciudadana. Sí, un caracol aparece como firmante, debido a que el autor principal lo encontró cuatro años antes, llamándole la atención su concha zurda. Era un caracol de jardín (Cornu aspersum), especie en la que se estima que hay un espécimen zurdo de cada 40.000. Pronto, Davison, que puso nombre al caracol como forma de implicar a la máxima cantidad posible de gente en su estudio, se decidió a realizar una investigación sobre las causas de la quiralidad1 dextrógira y levógira. Para ello, pensando en la posibilidad de que esas causas fuesen genéticas, pidió caracoles levógiros (zurdos), de los que le llegaron unos cuantos y los hizo reproducirse entre sí. Los apareamientos y las hipótesis genéticas se resumen en la figura siguiente.

Estrategia de cría. (a) Suponiendo que un alelo sinistral es dominante, la mitad de los padres sinistrales F0 producirán descendencia sinistral: la descendencia sinistral (caja sombreada) se producirá a partir de madres Ss. (b) Suponiendo que el alelo sinistral es recesivo y el mismo locus causal en ambos caracoles F0 padres: uno de cada cuatro descendientes de caracoles F1 tendrá conchas dextrales, pero un genotipo sinistral homocigoto, dd. Estos caracoles producirán descendencia sinistral F2 (caja sombreada). (c) Suponiendo que el alelo sinistral es recesivo y un locus causal diferente en ambos caracoles F0 padres: se requiere una ronda adicional de apareamiento de hermanos para producir descendencia sinistral homocigótica.

Ninguna de esas hipótesis se confirmó, ya que en todos los casos las proporciones de la descendencia no cuadraron con lo esperado. Los autores plantean tentativamente otras hipótesis, como accidentes del desarrollo. También advierten de que en los caracoles y en otros animales que presentan quiralidad, no hay que generalizar, ni siquiera dentro de un mismo taxón, ya que, como pasa con la determinación del sexo, la quiralidad puede producirse por causas tanto genéticas, como ambientales, como de ruido del desarrollo, dependiendo de la especie.

He aquí cómo se puede combinar el amor por los animales con la ciencia e incluso implicar a mucha gente lega en hacerla, en vez de sensiblerías más propias de Walt Disney.

Octubre de 2025

1 Un objeto es quiral si no puede superponerse con su imagen especular.

QR Code
Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que su uso. Puede obtener más información en nuestra Política de cookies