Julio Loras Zaera

fortanete

Profesor Francho de Fortanete A la luz de la ciencia. Biología y asuntos humanos

Al parecer, Darwin tenía razón contra los darwinistas (1)

Darwin basaba su teoría en la existencia de variación sobre la que actuaba la selección natural. Consideraba que había muchas fuentes de variación, entre las cuales estaba la hibridación. Cuando el darwinismo se impuso, en forma de la llamada Síntesis Moderna, con la fusión de la teoría de la selección natural con los descubrimientos de Mendel sobre la herencia, las fuentes de variación se redujeron drásticamente a las mutaciones genéticas, las alteraciones de los cromosomas, la migración y la deriva genética. Todas las otras fuentes que había explorado Darwin, incluida la hibridación, fueron desechadas, bien por no afectar a los genes, bien por la concepción de que los híbridos entre especies eran menos aptos que las especies parentales o eran estériles, lo que llevaba al aislamento genético de las especies. Aunque se aceptó la hibridación intraespecífica (entre variedades de la misma especie), que ha sido profusamente utilizada para la mejora vegetal como fuente de nuevas variantes a seleccionar posteriormente, la interespecífica era anatema como base para la evolución.

Sin embargo, en los últimos años se han estudiado muchos casos de hibridación interespecífica, si no viable en sí misma, como mínimo fuente de introgresión o adquisición de genes de otra especie por retrocruzamiento de los híbridos con las especies parentales. Es lo que parece haber pasado entre nuestra especie y los neandertales en Occidente o entre nuestra especie y los denisovanos en Oriente. Y son cada vez más los casos descubiertos de hibridación interespecífica, hasta el punto de que ya no se consideran rarezas, sino hechos comunes.

Mientras que los zoólogos tradicionalmente han considerado que la hibridación entre especies divergentes contrarrestaría la diferenciación y que la hibridación entre especies próximas podría llevar a pérdida de adaptaciones o a la fusión de las especies parentales, los botánicos, desde muy pronto, han considerado que a veces puede constituir una importante base evolutiva. En los últimos años se ha ido acumulando evidencia de que la hibridación también puede ser un significativo proceso evolutivo en los animales. Puede enriquecer la diversidad genética de los grupos que sufren introgresión, llevando a la incorporación de nuevas variantes genéticas e incluso a la formación de especies híbridas. Esto se reconoce ya en libros de texto con ejemplos de radiaciones adaptativas tan conocidas como la de los pinzones de Darwin, los cíclidos de los lagos africanos o los pájaros drepanínidos de Hawaii. Se pueden dar diversos resultados de la hibridación. Si las primeras generaciones híbridas son inviables o estériles, puede producirse una fuerte selección que llevará a mecanismos de aislamiento preapareamiento de las especies parentales, o bien, si no se desarrolla ese aislamiento, crecerá la probabilidad de extinción debido al despilfarro de esfuerzo reproductivo.

Si la aptitud de los híbridos iniciales no es 0 y la de generaciones de híbridos posteriores es tan alta o más que la de alguna de las especies parentales, se puede producir la extinción de una de estas y el nacimiento de una especie híbrida o la fusión o especiación inversa. Si la aptitud de los híbridos no es 0 pero es pequeña, pueden producirse zonas híbridas en los lugares donde están en contacto las especies parentales, y puede producirse nueva variación en las especies parentales por introgresión, es decir, por la adquisición de genes de la otra especie parental mediante los retrocruzamientos con los híbridos.

La aptitud de los híbridos puede variar con el tiempo de divergencia entre las especies que se hibridan, pauta que se se ha observado en diversos grupos como Drosophila, aves y peces. También puede diferir según la dirección de cruzamiento, entre las primeras y posteriores generaciones de híbridos y entre individuos dentro de generaciones según los tipos de cruzamiento. En algunos casos, los híbridos pueden evoluconar en una nueva especie con aislamiento respecto a las parentales.

Cuando algunos híbridos se retrocruzan con las especies parentales, pueden transferirse a través de los límites de esas especies alelos que codifiquen rasgos beneficiosos para ellas, aun si ambas permanecen bien diferenciadas. Es lo que se conoce como introgresión adaptativa y aumenta la aptitud de esas especies. Parece que esto se produce siempre que la aptitud de los híbridos no esté sustancialmente reducida o los loci de esos alelos no estén estrechamente ligados a otros deletéreos. Algunos ejemplos de resultados de este proceso son la transferencia de un gen de resistencia a insecticidas de Anopheles gambiae a A. coluzzii, o de coloración de las alas entre mariposas del género Heliconius, o la tolerancia a nivles fitotóxicos de determinados metales entre plantas del género Arabidopsis. Al parecer, diversos alelos determinantes de inmunidad, de coloración de la piel y de adaptación a la altitud son resultados de introgresión adaptativa de los neandertales y de los denisovanos hacia nosotros. Si rasgos necesarios para el reconocimiento sufren introgresión, el resultado, para la especie receptora, será el aislamiento de determinadas poblaciones, las que hayan sufrido la introgresión, de las otras poblaciones de la especie.Es el caso de muchas especies de mariposas del género Heliconia.

Marzo de 2020

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